Te extraño, te extraño tanto que duele.
Extraño
tus ojos, tu sonrisa. Extraño hasta tu más mínimo defecto, aunque no te
encuentre ninguno. También, extraño todas tus virtudes. Tu voz, tu
pelo. Tu forma de ser, aunque siempre cada cosa que sale de ella me
duele y crea una herida más, es triste pero aún no logré cicatrizar
ninguna de ellas.
Yo
no te elegí, mi corazón te eligió. Yo no elegí el sufrimiento ni el
dolor, mi corazón lo hizo. Yo no elegí enamorarme de alguien que no me
quería, mi corazón también lo quiso. Tal vez me gusta sufrir, tal vez me
gusta llorar, tal vez yo soy la que quiero lo difícil, tal vez sabía
que no ibas a quererme y aún así te quise. Tal vez fue esa la razón por
la cual negué mis sentimientos durante tanto tiempo. Tal vez tuvieron
que salir a flote en algún momento. Tal vez necesitaba decírtelo, tal
vez necesitaba desahogarme, arriesgarme a que me ames, o no me ames,
aunque termine con el corazón roto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario